Colchones para niños: cómo elegir el mejor

Colchones para niños: claves para la mejor elección

Se suele medir el descanso de los más peques por el número de horas que duermen o por sus siestas. Al colchón sobre el que descansan, por ejemplo, no se le da tanta importancia como al de los adultos, así que sobre esta cuestión suele primar cantidad respecto a calidad. Sin embargo, en cuanto a colchones para niños se refiere también hay que saber hacer una buena elección.
Hay muchas razones que explican esta tradicional pero errónea idea de que los niños no tienen especiales necesidades en cuanto a descanso. Algunas creencias van desde restar importancia al dolor de espalda infantil, pasarlo por alto o estimar que, como los niños caen rendidos en cualquier situación, no importa en exceso la calidad de la cama porque “son de goma”. Sin embargo, es precisamente su particular momento evolutivo el que hace que debamos prestar atención a las superficies sobre las que duermen. El sueño es un pilar fundamental sobre el que descansa el crecimiento de los más pequeños así que si te preocupa su salud, te ofrecemos este artículo sobre colchones para niños: cómo elegir el mejor.

El porqué de un buen colchón para niños

Durante el desarrollo evolutivo de los niños y niñas se producen grandes hitos de carácter cognitivo y muscoesquelético. Esta es la razón por la que necesitan largas horas de sueño que reparen todo este complejo proceso de cambio. Que los niños caigan muertos de sueño en situaciones imposibles para un adulto como en medio de una fiesta o acurrucados en tu regazo no significa que luego no les pueda doler la espalda o padecer lesiones por un incorrecto descanso.
¿Sabías que el 23% de los niños que acuden al pediatra lo hacen por dolencias de espalda? Este número se ha multiplicado en los últimos años y las causas son la falta de ejercicio, las pesadas mochilas y un mal colchón que no sea capaz de recoger su peso, tamaño y los requerimientos propios del crecimiento.

Colchones para niños: recomendaciones

En general un colchón para niños, como cualquier otro tipo de colchón individual, debe tener un tamaño suficientemente amplio y una firmeza media, es decir, que no se hunda pero que sea lo suficientemente mullido para adaptarse a la curvatura natural del esqueleto, cuestión prioritaria durante el crecimiento. Una clave para elegir el mejor colchón para tus peques es la edad pero hay otros factores importantes que hay que tener en cuenta como la transpirabilidad y la constitución física.
• Los niños de 0 a 2 años necesitan firmeza porque el hundimiento del colchón perjudica la respiración de los bebés. Un colchón para niños que sea de espuma de alta calidad puede ser suficiente pues tendrás que desecharlo al poco tiempo. Recuerda que un protector de colchón es imprescindible para un mantenimiento en perfectas condiciones higiénicas.
• Los niños de 2 a 12 años aún no han desarrollado una musculatura suficiente que proteja y sostenga la columna como ocurre en las personas mayores. Por ello, un colchón de muelles demasiado firme, no es lo más recomendable. Una buena opción puede ser un material viscoelástico o una combinación de materiales que proporcione una sensación envolvente sin ceder al peso del cuerpo. Finalmente, el grosor del colchón para niños puede ser menor que el que se suele usar para los adultos.
• A partir de los 12 años aproximadamente los niños y las niñas comienzan transformaciones físicas que van dejando entrever su constitución definitiva. Puede ser un buen momento para adquirir un buen colchón, suficientemente amplio para que los acompañe durante toda esta etapa de desarrollo tan crucial como es la pubertad y la adolescencia.

Las dimensiones y el peso de los menores van en aumento y por eso la firmeza puede ser un poco mayor aunque en ningún momento ésta ha de ser excesiva. Los colchones confeccionados con una buena calidad de materiales como látex, viscoelástica o combinación de muelles con viscoelástica se adaptan al previsible aumento de estructura corporal y de peso. Lo mejor es que sea el propio menor quien lo pruebe y exprese su comodidad, siempre teniendo en cuenta cómo va a ir conformándose en los próximos años su constitución: delgada, atlética o fuerte.

Asimismo, durante esta etapa se producen relevantes cambios hormonales. Los adolescentes dejan atrás la infancia y con ello, algunos de ellos empiezan a traspirar profusamente. Comprueba que el colchón esté fabricado con sistemas de ventilación o materiales que eviten la formación de moho. Si la humedad traspasa la superficie del colchón noche tras noche, despídete de él pues dormir sobre un foco de hongos es terriblemente contraproducente para el sistema respiratorio. En este sentido, los materiales hipoalergénicos también impiden la acumulación de los ácaros del polvo y la formación de hongos, causas de afecciones como el asma, entre otras. Si además existe un diagnóstico de alergias de carácter previo, adquirir un colchón hipoalergénico es una cuestión imprescindible para la salud de los chavales.

Colchones buenos para niños

Debido a que la estructura corporal de los niños y adolescentes tiene sus propias necesidades, nuestra recomendación a la hora de elegir un buen colchón para niños es decantarse por un colchón de muelles ensacados. Este tipo de muelles tiene un menor tamaño que los tradicionales y se disponen de manera independiente unos de otros, lo que permite que se adapten a la forma del cuerpo y absorban todo tipo de movimientos, los más o menos intensos que dependen de la forma de dormir de cada niño y niña. Estos colchones van, además, protegidos por otros materiales que finalizan un sostén y un efecto mullido para un descanso perfecto.

Todas las personas mayores utilizamos la expresión “dormir como un niño” en un deseo de mantener esta maravillosa sensación para el resto de la vida. No cabe duda de que cuidar la calidad del sueño desde épocas tempranas es una de las mejores garantías para un futuro saludable a todos los niveles, físicos y psicológicos. Por estas razones, no pierdas de vista los criterios sobre colchones para niños y cómo elegir el mejor.