¿Qué es un somier? Tipos y cómo elegir

Qué es un somier y cómo elegir el mejor

Los hay de muelles, de láminas, tapizados o de tipo canapé. Los somieres no son simples bases sobre las que poner el colchón, seleccionar el adecuado significa formar un tándem perfecto para un descanso superlativo. De hecho, de ellos depende que se desarrollen al máximo las virtudes del colchón o, por el contrario, se deformen o se echen a perder por falta de aireación. Si quieres saber qué es un somier, tipos y cómo elegir el mejor, te traemos en este artículo todos los detalles.

Qué es un somier

Antes, en tiempos de nuestros abuelos, chirriaban mucho y se hundían produciendo considerables dolores de espalda pero aun así, esto era siempre preferible a no tenerlo porque poner el colchón directamente en contacto con el suelo nunca ha sido bueno ni para nuestra salud ni para la del colchón. El somier evita que el colchón acumule bacterias, ácaros del polvo, humedad y además, potencia sus propiedades y absorbe de forma más o menos flexible los movimientos que transmitimos al colchón.

En la actualidad, los somieres están realizados con materiales más resistentes que los de antaño y su variedad se clasifica principalmente por su precio y funcionalidad, ya que, aunque no debes perder de vista tus gustos personales, la elección del somier va a ir indiscutiblemente de la mano del tipo del colchón que desees o de tus requerimientos de espacio y almacenaje.

Qué somier elegir

Como cualquier producto, el precio de las camas y somieres depende de la calidad de sus componentes. Y por supuesto, la calidad va a influir directamente en tu salud y en tu bolsillo, ya que un buen somier no se deforma y tiene una mayor durabilidad.

En ocasiones, cuando se adquiere una cama se invierte la mayor parte del presupuesto en el colchón pensando que es el único elemento imprescindible y dejando a un segundo plano al somier. Te recomendamos no escatimar pues ambos, somier y colchón, forman un conjunto alineado para cumplir un único objetivo: lograr el mejor descanso posible.

Te contamos a continuación cuáles son los tipos de somieres y cómo sacarles el mejor provecho dependiendo de tus preferencias y necesidades.

  • Somier de muelles. A pesar de que los somieres de muelles parecen algo anticuados, la verdad es que en nuestros días están ensamblados y realizados con materiales altamente resistentes que evitan el hundimiento y la deformación del colchón. Este tipo de somier es el preferido para aquellas personas a las que les gusta dormir en superficies flexibles y es bastante adecuado para algunos tipos de colchones firmes como pueden ser los de muelles. Asimismo, existen somieres de muelles ensacados, opción tecnológicamente renovada de los somieres de muelles tradicionales. Los muelles ensacados se amoldan a las distintas presiones que ejercen cada parte del cuerpo y, si se comparte cama, se adapta a las diferentes fisionomías, además de mantener la independencia de los movimientos. 
  • Somier de láminas. Estos somieres varían en precio y calidad según sus materiales. Los mejores son de madera de haya y los tacos o rótulas, que sostienen las láminas, de caucho o Hytrel®, material mucho más resistente que el plástico. Estos tacos pueden ser fijos o basculantes, dependiendo de nuestras preferencias. Si nuestro colchón es firme, nos bastará con tacos fijos. Por el contrario, si el colchón es de viscoeslástica o látex, mucho más adaptables a nuestra fisionomía, los tacos basculantes son buenos aliados para estos materiales. Las bases laminadas se puede utilizar con todo tipo de colchones excepto para los de muelles ensacados y son muy convenientes para aquellos que necesitan ventilación, como los de látex, o para climas o habitaciones con alto grado de humedad. Tanto este tipo de somieres como los anteriores los puedes encontrar en formato de somieres fijos o somieres articulados.
  • Bases tapizadas y canapés. A pesar de que ambos somieres tienen la base tapizada en tejidos traspirables, las bases tapizadas y los canapés no son las opciones más recomendables para los colchones de látex. La diferencia entre las bases y los canapés es que las primeras disponen, al igual que el resto de somieres, de 4 o más patas, mientras los segundos son estructuras mayores que llegan al suelo. Precisamente por su diseño, algunos canapés pueden ser una fantástica solución de almacenaje, ya que algunos cuentan con tapa abatible, la cual no requiere de espacio alrededor para abrirse, y otros con cajones cuya apertura hacia fuera hay que tener en cuenta si no se cuenta de pasillo suficiente para ello.

Las bases están tapizadas sobre tres posibilidades: tapa rígida de madera o aglomerado, láminas de madera o plástico y, por último, muelles. Según elijamos unas u otras potenciaremos, respectivamente, la firmeza, la adaptabilidad o flexibilidad del colchón. Los canapés en su mayoría están tapizados sobre superficies firmes, algo que has de tener en cuenta si tienes gusto por lo mullido, aunque esta cuestión siempre la puedes solucionar con un colchón de muelles ensacados.

¿Qué es un somier? Sus tipos y cómo elegir el mejor tiene que ver con la consideración de que, nunca mejor dicho, es la base de un sueño saludable. No te conformes con un somier cualquiera porque son numerosos los riesgos que esto puede conferir a tu colchón y a tu salud. Hundimientos, dolores de espalda, noches de sueño interrumpido porque los movimientos de nuestro acompañante nos despiertan, colchones que no transpiran y hay que desechar… Todos estos son problemas que pueden deberse a una mala selección del somier.