¿Por qué un antifaz para dormir?

Por qué usar antifaz para dormir

Por qué dormir con antifaz es una pregunta que se hacen muchas personas a las que les puede ser algo complicado conciliar el sueño. En circunstancias extraordinarias el uso del antifaz para dormir parece natural, es decir, en aquellos viajes en los que se cambia sustancialmente de huso horario y se hace imprescindible recuperar horas de sueño en pleno día. Precisamente este uso infrecuente hace que nos cueste incorporarlo a nuestra rutina de descanso y nos lleguemos a plantear si utilizar antifaz es bueno o malo.

Antifaz para dormir

Tanto las almohadas de viaje como las mantas, los antifaces y otros accesorios de viaje van ganando más y más fieles adeptos. Con estos artículos, cuidamos las cervicales y la espalda, nos protegemos de los frecuentes cambios de temperatura que ocurren en los transportes y, en definitiva, viajamos con más confort, por lo que una vez se prueban resulta imposible volver a viajar sin ellos. En el caso del antifaz, su uso se hace imprescindible cuando es difícil cerrar los ojos y descansar con luz artificial en el tren y el avión o necesitamos dormir en horarios diferentes a los de nuestro origen.

Si entonces es bueno usar antifaz para dormir fuera del hogar para relajarnos y que nos llegue el sueño de manera más plancentera y rápida, ¿por qué no dormir siempre con antifaz? En general, lo consideramos un objeto propio de personas sofisticadas o modelos que cuidan su imagen con esmero e incluso nos puede parecer un hecho curioso o divertido que algún allegado nos comente que duerme con uno de ellos. La cuestión es que no necesitas ser Antonio Banderas en El Zorro ni Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes para utilizar antifaz y dormir tan bien como una estrella.

Dormir con antifaz es bueno o malo

Al principio puede resultar un poco extraño acostumbrarse al antifaz para dormir, pero hay bastantes circunstancias en las que dormir con antifaz es una costumbre de fácil adquisición que nos puede ayudar a descansar con calidad.

Dormir con antifaz tiene muchos beneficios, especialmente si somos sensibles a la luz. Además ayudan a prevenir el insomnio y reducen la inflamación de los ojos.

  1. La luz. La glándula pineal comienza a segregar melatonina, hormona reguladora de los ritmos circadianos o de los ciclos de vigilia-sueño, cuando el cerebro capta la disminución de la intensidad lumínica. La melatonina es la responsable de que sintamos sueño cuando llega la noche y su liberación resulta interferida con la luz eléctrica y se reduce ostensiblemente con la edad. Por eso, si con los años sentimos que el sueño se retrasa demasiado por la noche o nos despertamos demasiado temprano, utilizar una máscara para dormir es muy útil. De hecho, el aumento de luz en verano es la principal causa por la que nos cuesta ir a la cama en esta época del año, ya que el ocaso se retrasa. En algunos países del norte de Europa el antifaz es un objeto muy común pues debido a la falta de luz en invierno sus habitantes no acostumbran a instalar persianas o cortinas y la única manera que hay de combatir las llamadas noches blancas son el uso de este artículo. Si en tu habitación no es posible bloquear al completo la entrada de luz del exterior, no lo dudes.
  1. Hábitos de la pareja. Son muchas las personas para las que leer o consultar el móvil en la cama antes de dormir es un placer. Si tu pareja es de esas y no quieres quitarle este hábito o, simplemente, te entra sueño antes, el antifaz es lo mejor para no sentir la luz en el dormitorio y poder seguir haciendo lo que le gusta sin generar ninguna incomodidad.
  1. Encontrar momentos de relax. Si las ganas de dormir no aparecen no es conveniente seguir en pie, así que métete en la cama con el antifaz, ya que te ayuda a mantener los ojos cerrados y estimula la circulación de la sangre de esta zona de piel fina y sensible. Dicha activación reduce las bolsas en los ojos y las ojeras por lo que en este sentido, considera el tipo de antifaz que comprar. Uno de algodón suave, blando y transpirable es lo ideal, con un elástico que no te apriete para que nade perturbe tu sueño.

Asimismo, con el fin de descongestionar la tensión ocular y aliviar los dolores de cabeza es fácil aprender a cómo dormir con antifaz relleno de gel térmico frío, basta ponerlo en el frigorífico o congelador después de aplicar en la zona aceite de rosa de mosqueta para que la piel no se reseque y después, acostarnos. Existen antifaces de gel tanto de aplicación en frío como en calor, estos últimos especialmente recomendados para la tensión muscular que se produce en las sienes.

  1. Diferencia de turnos de trabajo. Muchas personas tienen jornadas de laborales nocturnas o cambios de turnos por semanas e incluso en días alternos. Llegar a casa por la mañana o tener que acostarse muy temprano aún de día para madrugar, puede resultar complicado. Si te cuesta dormir por exceso de activación, prueba a ponerte a cerrar a cal y canto la mayor parte de todas las habitaciones de la casa, ponte el antifaz y acuéstate. No hagas actividades que te estimulen más buscando el cansancio, el sueño ha de venir en la cama.

Por qué dormir con antifaz es una buena pregunta tanto si vas de viaje y extrañas tu colchón como a diario porque el uso del antifaz es altamente recomendable para conseguir un descanso óptimo. No te molestará la luz artificial o las primeras luces del alba que se filtran, especialmente en verano, por las rendijas de las persianas y las cortinas. Y además, no me digas que sólo de pensar el relax que produce este objeto acariciando los ojos no te entran ganas de dormir bien. ¡Buenas noches!