El lumbago, qué es y cómo tratarlo

Qué es la lumbalgia, prevención y tratamiento

Saber qué es el lumbago y cómo tratarlo nos puede ayudar a aliviar sus dolorosos e incapacitantes síntomas y prevenirlo. El lumbago o la lumbalgia es un dolor en la región lumbar que se puede confundir con otros dolores de la baja espalda. La mayoría de las personas sufre en su vida algún dolor de espalda, de hecho, el más frecuente es el lumbar así que te explicamos en qué consiste el lumbago, qué hacer si lo sientes y cómo prevenirlo para el futuro, tanto si lo has experimentado como si no.

¿Qué es un lumbago?

No es de extrañar que cuando una situación o una persona nos resulta pesada de sobrellevar digamos que es como “un dolor de muelas” o  “un lumbago”. Algo así como tener una pesadilla pero vivida en nuestros músculos de forma real. Y es que quien ha padecido de dolor lumbar sabe de qué estamos hablando: no se encuentra apenas alivio en ninguna posición ni estado, sea de pie, en una butaca o en la cama por lo que a veces es  imposible conciliar el sueño. Por eso, es importante saber qué es el lumbago y cómo tratarlo, para atajarlo lo antes imposible, tener una buena recuperación y no repetir esta (negativa) experiencia.  

El uso de las palabras lumbalgia y lumbago suelen ser sinónimas en el lenguaje común aunque la primera se suele referir de manera general a molestias más o menos intensas en la zona lumbar y la segunda denota de manera popular un ataque agudo de lumbalgia que aparece repentinamente y llega a imposibilitar el movimiento. El dolor lumbar agudo impide erguir el tronco desde la zona lumbar cuando se permanece de pie y en movimiento y obliga a adoptar esta postura inclinada, característica de la persona que tiene esta dolencia.

El lumbago es el dolor que se experimenta entre los glúteos y las últimas costillas causado por una alteración de todas las estructuras que conforman la columna lumbar, esto es, ligamentos, músculos, discos vertebrales y vértebras. Un ataque de lumbago dura en torno a 6 semanas aunque si no remite parcialmente en 3 semanas, es conveniente hacer una radiografía.

Causas del lumbago

Las causas del lumbago son diversas, entre ellas, la más común es la tensión o desgarros de los músculos o ligamentos que sujetan la espalda. El sedentarismo, la obesidad, las malas posturas, la falta de ejercicio y ciertos tipos de trabajo que exigen estar de pie, un gran esfuerzo físico o pasar largas horas al volante son factores que pueden desencadenar este tipo de lumbago.

En el caso de las profesiones que exigen cargar peso o doblar la espalda, es conveniente el uso de una faja lumbar. Por el contrario, las profesiones en las que se permanece mucho tiempo en un asiento, el cojín lumbar es una gran prevención y alivio, ya que este soporte se ajusta a la curvatura de la parte baja y media de la espalda.

Otras causas del lumbago son la hernia de disco, la escoliosis, afecciones artríticas, enfermedades ginecológicas como la endometriosis o quistes ováricos, infecciones del riñón, problemas durante el embarazo y estrechamiento del canal lumbar, entre otras.

Conviene distinguir el lumbago de la ciática, ya que el origen de la última tiene que ver con el pinzamiento del nervio ciático y, por tanto, su tratamiento puede diferir. El dolor del lumbago puede irradiar hasta la parte superior de los glúteos, sin embargo la ciática afecta al trayecto del nervio ciático, el cual se ramifica por la parte baja de la espalda por cada glúteo y baja por las piernas, aunque lo normal es que se sienta dolor sólo por una de ellas.

Lumbago: qué hacer

El lumbago es una dolencia que conviene cuidar para prevenir su reaparición o, lo que es peor, su cronificación. En este último caso, hay ocasiones en las que se puede recomendar cirugía. Pero si en este momento sufres de lumbago estas son algunas recomendaciones que puedes seguir:

  1. Reposar si duele mucho en horizontal con las piernas flexionadas. Esto no es conveniente realizarlo más allá de 2 o 3 días y el menor tiempo posible, ya que la inmovilización total debilita los músculos y esto va a perjudicar tu recuperación seriamente. Hay que intentar descansar en una silla y caminar lo más que se pueda.
  2. Tomar antinflamatorios y analgésicos para el dolor. Por supuesto, consulta sobre ellos a tu médico o farmacéutico.
  3. Aplicar calor local o una combinación de calor y frío. Puedes usar una manta eléctrica o bolsa de agua caliente y para el frío un paquete de guisantes congelados o bolsa de gel frío.
  4. Acudir a un fisioterapeuta, quiropráctico o especialista en rehabilitación. En algunas sesiones, el dolor remite gracias a los estiramientos y algunos ejercicios rehabilitadores. Además, nos pueden enseñar a estirar y hacer ejercicios para hacer en casa.
  5. Prevenir. Cuando se te pase la lumbalgia, no lo dudes: realiza ejercicio y estiramientos, fortalece los abdominales, haz pilates o yoga.

Y por último, decirte que se estima que aproximadamente 85% de la población va a sufrir de lumbago en algún momento de su vida. ¿Por qué no anticiparse y fortalecer la espalda y el core? Son nuestro principal sostén y de ahí la importancia de saber qué es el lumbago, qué hacer y cómo tratarlo.