Qué es la melatonina

La melatonina: qué es y cómo funciona

Aunque el concepto de melatonina lo tenemos asociado a un suplemento alimenticio, realmente es una hormona que genera nuestro propio organismo de forma natural. A continuación, te explicamos qué es la melatonina y para qué sirve.

Qué es la melatonina

La vida de los seres vivos se caracteriza por ciclos fisiológicos continuos. El sueño, por ejemplo, está regulado por ritmos circadianos que duran aproximadamente 25 horas. A su vez, estos ritmos están controlados por relojes biológicos que se encuentran en el cerebro, los cuales dependen de los cambios en la oscilación de la luz para la secreción de la melatonina, hormona implicada en varios procesos celulares, neuroendocrinos y neurofisiológicos, como regular el ciclo diario del sueño-vigilia.

La melatonina se produce a partir de un aminoácido esencial, el triptófano, en la glándula pineal de nuestro cerebro, la cual transforma la serotonina en esta hormona reguladora de nuestros ritmos circadianos diarios, gracias a los que tenemos sueño por la noche y nos mantenemos en vigila durante el día. La melatonina recibe este nombre porque en algunos reptiles, peces y anfibios puede oscurecer la piel y esta coloración se debe a una sustancia química llamada melanina.

La melatonina es fundamental como sustancia controladora de estos ritmos circadianos y estacionales en los mamíferos y saber qué es la melatonina resulta tan apasionante como ocurre con todas las hormonas que segrega el cerebro, ya que no sólo interviene en un proceso aislado sino que también participa en diversos procesos que se interrelacionan. Prueba de cómo nuestro organismo es un sistema que tiende al equilibrio entre todos los procesos es que se ha encontrado déficit de melatonina en personas que padecen trastornos como la depresión y el insomnio. Sin embargo, esto no significa que tomarla como suplemento externo vaya a reducir algunos de los síntomas vinculados con estos trastornos. Asimismo, se cree que la falta de esta hormona natural incrementa la aceleración del envejecimiento.

Melatonina: qué es y para qué sirve

La melatonina se segrega, pues, durante la noche por la glándula pineal que se encuentra en el cerebro e interviene, además de en la mencionada alternancia vigilia-sueño, en las siguientes funciones:

  • Estimula la secreción de la hormona del crecimiento.
  • Tiene efecto antioxidante, ya que se sintetiza en muchos tejidos diferentes donde neutraliza los radicales libres.
  • Interviene en la regulación del apetito.
  • Modula la producción de gonadotropinas, que se encargan del desarrollo de los ovarios y testículos.
  • Tiene acción inflamatoria, por lo que es beneficiosa para combatir enfermedades sistémicas y como prevención del envejecimiento.

La segregación de la melatonina disminuye intensamente a partir de los 30 años de edad, lo cual es una explicación más de por qué los adultos no duermen igual que los jóvenes y, de la misma manera, se han encontrado alteraciones del ritmo circadiano de la melatonina en numerosísimos trastornos y enfermedades. La cuestión de qué es la melatonina y para qué sirve ha llamado la atención de investigadores en relación a dolencias como el Parkinson, Alzheimer, episodios depresivos, síntomas premenopáusicos y función tiroidea, desgaste cognitivo, fibromialgia, fatiga crónica, autismo, TDAH, diabetes, y, por supuesto, trastornos del sueño.

Melatonina y sueño

La luz, captada por las células retinianas de los ojos, actúa como sincronizador. Las variaciones diarias pero constantes del nivel de iluminación (luz solar y oscuridad) mantienen sincronizado el reloj durante el ciclo de 24 horas. Nuestro período de inactividad comienza varias horas después de que empiece la etapa de oscuridad del ciclo día-noche, momento en el que empezamos a segregar la melatonina. Sin embargo, utilizamos la luz artificial para retrasar el momento de irnos a la cama y oscurecemos la habitación para prologar el sueño.

Cuando una persona cambia abruptamente su ritmo diario de actividad, sus ritmos circadianos internos pierden sincronización respecto a los de su medio ambiente. ¿Cómo y cuándo capta el cerebro estos cambios?

El cerebro capta la luz a través de las células retinianas del ojo. Cuando se rompe el ciclo habitual de sueño nocturno, es decir, en casos en los que una persona siempre trabaja en turno de día y de repente necesita hacerlo por la noche o como cuando viajamos en avión atravesando varios husos horarios, el cerebro indica que debe dormir durante esas horas de trabajo nocturno o durante el día al cambiar drásticamente de huso horario después de un trayecto trasatlántico. A este desfase horario que no nos permite conciliar el sueño o nos lo interrumpe, se le suele llamar jet-lag.

La discrepancia entre los ritmos internos y las señales ambientales provoca alteraciones del sueño, cambios en el estado de ánimo y deterioro de nuestra concentración y capacidad de alerta, por lo que pueden ser frecuentes errores en la actuación laboral o escolar durante el día. De hecho, las personas que trabajan en horarios laborables que cambian a menudo tienen más problemas de salud como úlceras, depresión y accidentes de todo tipo.

Cuando se experimenta jet-lag  a consecuencia de un viaje transatlántico, este fenómeno es totalmente transitorio y desaparece al cabo de unos días. Por el contrario, si el cambio de turno de trabajo es constante, la persona puede encontrar dificultades para descansar de manera eficaz e incluso desarrollar trastornos del sueño.

Los investigadores aún no conocen a ciencia cierta cuál es la relación de la melatonina y el sueño en el control de los ritmos circadianos, pero sí se sabe que su secreción alcanza su nivel más alto al principio de la noche, hacia la hora de acostarse. Entonces, si una persona tiene que permanecer despierta, puede hacer diversas maniobras para que el reloj interno se sincronice con las señales ambientales. Esto es, proporcionar fuertes sincronizadores en el momento adecuado, como mantener una luz intensa en el lugar de trabajo y oscurecer al máximo el dormitorio a la hora de dormir.

La melatonina: una prueba más de que debemos cuidar lo máximo posible el equilibrio de todo nuestro organismo para dormir bien.